Ante la falta de prevención escolar y un desconocimiento total de la voluntad de Dios, los laicos, principalmente, son las primeras víctimas de los estafadores ocultistas.
Muchos ciudadanos se sienten protegidos por un Estado de Derecho y una Constitución igual para todos. Sin embargo, quien va con malas intenciones, encuentra en dicha sociedad un caldo de cultivo para estafar y aprovecharse de otros. La sociedad de hoy, ante la falta de valores por el libertinaje y el vacío espiritual que tiene el ser humano, en cuyo lugar puede ocupar Dios para llenarlo y satisfacerlo, busca consciente o inconscientemente.Unos estafadores bien preparados sobre esto, ofrecen sus servicios llenos de soluciones para todo. Poco a poco hay más atrapados, al principio todo es alucinante, después viene la miseria y el desengaño. Si la víctima ha seguido los pasos del estafador, también habrá recibido un espíritu malo (demonio) que le cambiará la mente y toda su manera de pensar. En breve, su entorno social se dará cuenta de los cambios y en la mayoría de las veces, ya será tarde.
Los estafadores escuchan los problemas que sus inocentes víctimas les explican y les ofrecen soluciones para todo. ¿No pueden las escuelas, mediante clase de religión explicar esto? Pues no, los laicos están más atrasados sobre esto que hace 2.000 años.
Solo en Dios hay esperanza. Jesús levanta al caído.
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